Cada día, los vecinos cuentan a su administración local qué funciona, qué dificultades encuentran y qué cambia a su alrededor. Esta información ya existe. Simplemente llega por todas partes a la vez: al correo electrónico, por teléfono, en la recepción, en un comentario o en un mensaje a un representante electo.
Creamos CityMood para reunir lo que las administraciones locales ya reciben y hacerlo comprensible. Sin instalar un nuevo canal ni cambiar los hábitos.
Un vecino envía un correo. Otro llama. Un tercero escribe a su representante electo. Un cuarto completa el formulario del ayuntamiento. A veces, los cuatro hablan de la misma acera, del mismo ruido o del mismo semáforo averiado. Pero sus mensajes llegan a cuatro lugares distintos y nadie tiene la visión completa.
Al trabajar con el personal, los equipos directivos y los equipos de gobierno, vimos algo evidente: cada solicitud individual también aporta información sobre la comunidad. Un barrio donde se repite un problema. Una instalación que genera cada vez más solicitudes. Un asunto que crece antes de hacerse visible. Un malentendido que se repite.
Esa información no se había perdido. Estaba dispersa.
Nuestra pregunta inicial no fue «¿Cómo crear otra herramienta para las administraciones locales?», sino «¿Cómo aprovechar lo que ya llega cada día?».
La respuesta se resume en un principio: mantener lo que ya funciona. Los vecinos siguen escribiendo, llamando, acudiendo a la recepción o comentando en las redes. Los equipos conservan sus canales y herramientas. CityMood trabaja en segundo plano: centraliza, relaciona mensajes sobre un mismo asunto, clasifica, realiza el seguimiento y hace visible el conjunto.
Gran parte de nuestro trabajo consiste en escuchar a quienes hacen funcionar una administración local cada día: personal de recepción, responsables de servicio, directivos, representantes electos y sus equipos, en ciudades de tamaños muy distintos. Estas conversaciones determinan qué construimos después y qué dejamos fuera.
Venimos de la tecnología. El resto lo aprendimos escuchando.
Cada funcionalidad parte de una situación observada en un servicio, no de una idea en una reunión.
Una herramienta que obliga a una administración a reorganizarse a su alrededor tiene pocas posibilidades de ser útil. CityMood se adapta a lo que ya existe.
Lo que ocurre en segundo plano puede ser sofisticado. Lo que aparece en pantalla debe entenderse en segundos.
No un informe anual ni una intuición. Una visión disponible al tomar decisiones: qué se repite, dónde, desde cuándo y qué sigue esperando una respuesta.
Los vecinos siempre han hablado de su ciudad. Nuestro trabajo es que sus mensajes se reciban íntegros y se aprovechen.